Economía
July 1, 2020

Asegurar tu propiedad. Beneficios, facilidades y acciones para lograrlo.

Muchas veces, a la hora de adquirir una propiedad lo último en lo que pensamos es en comprar un seguro para protegerla. Sin embargo, es de las mejores decisiones que podrás tomar. Te diremos por qué

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Desafortunadamente, no podemos evitar los accidentes y los desastres naturales. Lo que sí está en nuestro control, es contratar un seguro para nuestra casa que nos proteja ante dichas eventualidades.

Dependiendo del tipo de seguro y de la cobertura que obtengas, estarás cubierto ante posibles terremotos, sismos o incendios, accidentes que ocurran dentro del hogar, imprevistos como fugas de agua o gas, atención médica para ti y para tus mascotas. Además, podrás asegurar todos tus objetos materiales en caso de robo, tus ventanas canceles y cristales en caso de accidente y los aparatos electrónicos y de línea blanca.

Para lograr acceder a un crédito de este tipo, no dudes en acercarte a tu experto en seguros de confianza. Él te ayudará a determinar qué entidad crediticia se adecúa mejor a tus necesidades, qué facilidades te puede ofrecer cada plan de cobertura y el proceso para lograrlo.

La mayoría de las entidades van a necesitar hacer una cotización en base a tu hogar, a su antigüedad, los materiales bajo los cuales fue construido, entre otros factores. Lógicamente, lo más recomendable es que asegures tu propiedad únicamente si tú eres el propietario. Si estás rentando, lo recomendable es que asegures simplemente las cosas que te pertenecen.

Existen algunos tipos de exclusiones generales que pueden ocasionar eliminarte de la base de candidatos para ser acreedor de este tipo de seguros. Por lo general, los inmuebles que estén construido a menos de 500 metros del mar, ríos o lagos, no pueden ser asegurados, así como inmuebles hechos a partir de lámina o madera, las bodegas, cualquier propiedad con uso diferente al habitacional, u obras en construcción.